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Nunca pensó que el futuro llegaría tan pronto.

Nunca se paró a pensar que el futuro es ahora,

pero ya mismo.

No se dio cuenta de que el mañana no existe,

que es un invento de la sociedad

para convencernos de que lo que más nos gusta

siempre se puede hacer luego.

Después. Cuando termines.

Que lo importante es el trabajo,

que sin dinero no llegas a ningún sitio, niño.

 

Los tres mosqueteros eran amigos

Desde que empezaron a andar.

Todos ellos con ambiciones diferentes:

Uno artista, otro científico,

y, el último, dependiente.

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Un círculo que se transforma en un cuadrado.

Un día feliz que de repente se torna algo gris,

Y, por mucho que frotes, la mancha sigue ahí.

Una ciudad desconocida que se convierte en tu casa.

Un baúl olvidado en medio del armario,

en el que guardaba tus poesías,

nuestras poesías.

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El viento era fuerte, la marea estaba alta.

Y aun así ella esperaba en el puente a que él regresara.

Un niño sin pelota, una niña sin nombre y una nota.

Palabras medio borradas, los bordes gastados por el tiempo y por las lágrimas.

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La cristalera observaba el volar de los días, y consideraba que el cielo no era más que un reflejo de su alma. De esta forma, al pasar las nubes, intentaba averiguar su grado de oscuridad para así hacer cambiar sus cristales de tonalidad. Esto hacía que el reflejo del cielo en sus cristales tardará unos segundos más de lo normal en reflejarse. Por eso, los paseantes de la ciudad consideraban que los cristales del castillo eran un misterio.

 

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La reina de las acciones correctas

en los momentos menos indicados.

La reina del Carpe Diem

En los momentos en los que el futuro pende de un hilo.

La reina de las partidas de ajedrez ganadas

en un tablero de parchís.

La reina de los últimos, que serán los primeros,

Cuando lo más importante es correr más que el viento.

 

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Me gusta pasear por la playa, por eso todos los días me acerco a observar el amanecer. En ese momento te sientes la persona más pequeña del mundo y la inmensidad del océano te aplasta, dejándote sin respiración.

Lo que queremos averiguar, en ocasiones, ya lo sabemos, pero nos perdemos dando palos como ciegos